El rosin (o resina de colofonia) se usa para encontrar piezas rotas en placas electrónicas. Es un truco barato y muy rápido.
¿Cómo funciona?
El rosin se calienta y su vapor se condensa sobre la placa, cubriéndola con una fina capa blanquecina. Al aplicar una tensión controlada a la placa, el componente que presenta el cortocircuito genera calor excesivo debido al flujo de corriente. Ese calor localizado derrite la capa de resina, revelando visualmente el punto exacto de la falla